CICLO­COMPUTADORES GPS

SIGMA ROX ciclocomputador GPS
SIGMA SPORT
Navegación
Montaje rápido
Conectividad

Un ciclocomputador GPS va orientado a quienes, además de visualizar los datos de la ruta, desean registrar información detallada sobre el recorrido. Por ello, el término GPS no se debe interpretar aquí como sinónimo de ciclo-navegación.

Todos los modelos de GPS de SIGMA SPORT disponen de funciones de navegación, si bien en cada uno destacan ciertas funciones. Por ejemplo, algunos modelos ROX cuentan con navegación de rutas "pura". Eso significa que una ruta se generará primero en el DATA CENTER para transferirla al ciclocomputador y finalmente mostrarla en pantalla. El modelo tope de gama ROX 12.0 SPORT no sólo es un compañero de entrenamiento fiable, sino también un completo navegador con mapas. Con su detallada representación de mapas y funciones para especificar el destino, este modelo cuenta con múltiples posibilidades de generación de rutas. El modelo de iniciación PURE GPS, por otro lado, ofrece simplemente navegación mediante brújula, indicando únicamente la dirección en la que está el punto destino. Todos nuestros modernos ciclocomputadores con GPS son compatibles con la aplicación SIGMA LINK, a través de la que es posible realizar ajustes y leer datos del recorrido con total comodidad.

Una de las ventajas de nuestros ciclocomputadores GPS radica en su rápido montaje. Como norma general, no es necesario instalar un transmisor de velocidad porque el GPS se encarga de registrar la velocidad y la distancia. No obstante, quienes deseen registrar los datos con más precisión pueden instalar un sensor complementario. La fijación del ciclocomputador GPS en el manillar se puede realizar en dos posiciones:

Directamente en el manillar o usando un soporte centrado delante de la potencia (BUTLER III). Con el ROX 12.0 vienen incluidos los dos tipos de soporte. Para los demás modelos, el BUTLER III está disponible como accesorio opcional.

 
 

ROX GPS

PURE GPS

CICLO­COMPUTADORES INALÁMBRICOS

SIGMA SPORT

Inalámbricos
Montaje flexible
Sin cables

La mayoría de ciclocomputadores "clásicos" de SIGMA están disponibles en versiones con y sin cables (inalámbricos). Los usuarios de los modelos inalámbricos aprecian sobre todo la facilidad de montaje sin necesidad de cables. Un aspecto importante al instalar el transmisor es que quede lo más paralelo posible a la rueda delantera y que quede recto respecto a la dirección de marcha con el transmisor y el ciclocomputador por el mismo lado de la bicicleta para garantizar una transmisión óptima. Desde el ciclocomputador más simple con las cinco funciones esenciales, hasta el sistema más completo con medidor de cadencia de pedaleo y de frecuencia cardíaca, el BC 23.16, SIGMA SPORT dispone de equipos para cualquier necesidad.

Los ciclistas que dan mucha importancia a la apariencia de su bicicleta suelen decidirse por un ciclocomputador inalámbrico. Y es que estos sistemas alteran menos el aspecto de la bicicleta y carecen del cable enrollado en la horquilla, que incluso se suele fijar con cinta adhesiva, el cual afea el aspecto de la bici. Para fijar el ciclocomputador existen dos variantes: fijarlo directamente en el manillar o, como accesorio opcional, el soporte para la potencia BUTLER III TOPLINE.

CICLO­COMPUTADORES CON CABLES

SIGMA SPORT
Con cables
Asequibles
Transmisión estable

El primer ciclocomputador, en la época de los sistemas analógicos, fue uno con conexión por cable al sensor. A día de hoy siguen siendo muchos los deportistas que prefieren esta variante clásica. Aunque exige un poco más de esfuerzo durante el montaje, su consumo de energía es muy bajo. Y una vez completado, disfrutaremos durante años de un ciclocomputador sin mantenimiento alguno. Gracias a la conexión por cable directa al transmisor, es prácticamente imposible que la transmisión de datos se vea alterada por influencias externas.

La gama de productos SIGMA abarca ciclocomputadores con cable de máxima calidad en diferentes categorías de precios. En este segmento, el BC 5.16 es el modelo más compacto y simple. Los ciclocomputadores con cable suelen ser más asequibles que sus hermanos inalámbricos. Si lo pensamos a largo plazo, los sistemas cableados son más económicos porque no es necesario cambiarle la batería el transmisor.